1. Captura del caso
Una corona CAD/CAM empieza con datos: un escaneo intraoral o un escaneo de sobremesa del modelo. Tres archivos importan: el arco preparado, el arco antagonista y el registro de mordida. Si el margen queda oculto por tejido o sangre en el escaneo, ningún software de diseño puede inventarlo, por lo que la retracción y un escaneo limpio siguen siendo el paso clínico más importante.
2. Marcado de la línea de terminación
En el software CAD el diseñador traza la línea de terminación alrededor de la preparación. Esta única curva determina el asentamiento, el perfil de emergencia y qué tan bien cierra la restauración en la zona cervical. Cuando el escaneo es ambiguo, un buen diseñador pregunta en lugar de adivinar.
3. Eje de inserción y espacio de cementado
La dirección de inserción se define para evitar socavados, y los valores de espacio de cementado y espaciador se configuran para el material y el método de producción elegidos. El zirconio fresado, el disilicato de litio prensado y los provisionales impresos necesitan parámetros ligeramente distintos.
4. Anatomía y oclusión
Una propuesta de biblioteca de dientes se adapta al paciente: posición de las cúspides, dirección de las crestas, puntos de contacto y troneras. Los contactos estáticos se comprueban frente al antagonista, y los movimientos dinámicos se simulan para que la restauración no interfiera en las excursiones.
- Contactos proximales ajustados a los dientes vecinos
- Contactos oclusales distribuidos, no concentrados en una sola cúspide
- Dimensiones de los conectores comprobadas en los puentes
- Espesor mínimo de pared respetado para el material
5. Exportación y producción
El diseño terminado se exporta como STL o en el formato de proyecto nativo para que el laboratorio pueda anidarlo y fresarlo o imprimirlo. Cuando el archivo llega listo para producción, el laboratorio dedica su tiempo al acabado y al maquillaje cerámico en lugar de a rediseñar.
Dónde suelen fallar los diseños de coronas
En la práctica, la mayoría de las repeticiones se remontan a tres causas: un margen poco claro en el escaneo, una oclusión comprobada solo de forma estática, y un espesor de material ignorado en favor de la estética. Cada una de ellas se puede evitar en la fase de diseño.